El Carmelo es MARIANO

El Carmelo es profundamente mariano. La madre de Dios lo es todo para él. La vida de la Carmelita no es sólo un homenaje, un servicio, una donación de amor a Cristo y a su Iglesia, sino también a la Virgen María su Madre, su Hermana, su Reina y su Patrona.

El Carmelo es APOSTÓLICO

El espíritu apostólico penetra toda nuestra vida de modo que la inmolación y la oración están animadas por el mismo ardor eclesial y misionero encendido en el corazón de nuestra Madre Santa Teresa de Jesús.