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Carmelitas Descalzas de Chile
Monasterio de la Santísima Trinidad

Dirección: La Palmilla (sin número), Lagunillas-Casablanca-Valparaíso, Casilla 161 Correo Casablanca- V Región
Teléfono: (08) 595 92 99  y (09) 974 99 00
Correo electrónico: trinidad.ocd@gmail.com

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A fines del año 1909, la mañana del 30 de diciembre, durante una profunda conversación de amigas en el taller de Arte de Lucha Larraín, surgió el anhelo de fundar un Monasterio “dedicado a glorificar eternamente a la Santísima Trinidad”. El proyecto fundacional se fue plasmando progresivamente bajo la dirección espiritual del Padre Falgueras sj.

Finalmente el 18 de mayo de 1918 se tocó por primera vez la campana del nuevo Monasterio ubicado en el cerro Larraín de Valparaíso. Su sonido convocó a gran cantidad de fieles para adorar la presencia del Santísimo Sacramento y recibir con alegría a las madres fundadoras provenientes del Monasterio de Los Andes: Inés de Jesús, Eufrasia de Jesús, María y José, y a quienes desde ese día iniciaban su noviciado: Teresa de la Trinidad y María de la Trinidad, junto a María del Carmen del Niño Jesús que comenzaba su etapa de postulante.

El “pequeño colegio de Cristo” fue bendecido por Monseñor Gimpert, y desde ese día, el horario carmelitano empezó su dulce y eternizada marcha a mayor gloria de Dios y bien de la humanidad. Transcurrieron años de vida silenciosa y escondida en Dios, acompañando desde la oración y como “un faro de intercesión”,  la vida de la Iglesia, la historia del puerto y su gente.
El año 1996 la comunidad fue vigorizada por la Refundación con hermanas venidas del Carmelo asociado de nuestra Patria. La bendición de Monseñor Juan Barros el 27 de noviembre, día de la Virgen de la Medalla Milagrosa, alentó la esperanza y el vuelo de la comunidad a “una tierra nueva y una esperanza nueva”. Con Fe y entusiasmo enfrentaron el desafío de hacer comunión en la diversidad y recrear cada día la comunidad orante. Esa fue la tónica y lo es también hoy.

El año 2000 con la fuerza del Jubileo surgió la inquietud del posible traslado del Monasterio ya que la agitada vida moderna –además del deterioro del edificio- hizo que el entorno ya no fuera propicio para la vida contemplativa. Luego de años de intensos trabajos se materializó el proyecto del traslado. El 30 de septiembre de 2006 en las colinas de Lagunillas, siempre en la querida Diócesis de Valparaíso, se bendijo y colocó la primera piedra del nuevo monasterio. Durante dos años, la Comunidad estuvo acogida a la gran caridad de las hermanas del Carmelo de Viña del Mar, tiempos de fraterna comunión y convivencia, que permanecerán por siempre en la memoria histórica de la comunidad.

La mañana del 14 de diciembre de 2007, la comunidad abandona el monasterio de Viña del Mar y entra en “la tierra nueva” que el Señor les regaló, y en estas colinas continúan la “alabanza de gloria eterna a la Santísima Trinidad”. El 3 de mayo de 2008, Monseñor Gonzalo Duarte, Obispo de Valparaíso, presidió la solemne concelebración en que se dedicaron Iglesia y Altar, y se bendijo el nuevo Monasterio. Nuestra alabanza a María Santísima y a San José que han hecho esta morada para gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 

 

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