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Carmelitas Descalzas de Chile/Quienes somos
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San José del Carmen, Temuco
Santa María Madre de la Iglesia, Melipilla
Santa María Madre del Monte Carmelo, Puerto Montt
Carmelitas Descalzas de Chile
Monasterio del Sagrado Corazón de Jesús e Inmaculado Corazón de María

Dirección: San Miguel 344, Cerro Colinas, Viña del Mar, Casilla 272
Teléfono: (32) 2 663 587
Correo electrónico: scorazonocd@vtr.net

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En el corazón de una monja del Monasterio de San José de Santiago, nace el deseo de extender los Carmelos en Chile. Le encomienda el proyecto al Sagrado Corazón de Jesús, y se comienza a preparar, en un Noviciado aparte, a las futuras monjas del nuevo monasterio de Viña del Mar, las que el 22 de junio de 1889 llegan desde Santiago al nuevo Convento.

En los comienzos las hermanas debieron afrontar grandes pruebas: " La guerra civil de 1891 en la que se vieron cercadas por las tropas combatientes, las hizo trasladarse provisionalmente a Valparaíso”. Luego en 1906, el terremoto las dejó sin convento, trasladándose al Convento de San José en Santiago, regresando tres años después  cuando logran reunir los fondos para la nueva edificación del Monasterio en Viña del Mar.

Es así que en 1909 la Comunidad se consagra al Sagrado Corazón de Jesús, previamente preparada por el Padre Mateo Crawley, pero dos años más tarde, un incendio acaba nuevamente con el convento, movilizándose, esta vez, a  su actual domicilio  de calle San Miguel. Bendecidas con numerosas vocaciones, salen a fundar el Convento de Curimón y posteriormente el de San Bernardo.
“El espíritu de fraternidad sincera y sencilla ha sido el clima que ha marcado a la Comunidad desde su fundación. El respeto mutuo y la alegría de convivir las hermanas unidas, da calidez al silencio, fecundidad al trabajo y riqueza a nuestras fiestas. Como hijas de Santa Teresa, nos preocupa vivir en sintonía con el caminar de la Iglesia, abiertas al Espíritu.

Se da siempre una complementada conservación y renovación comunitaria por el convivir de las diferentes generaciones. Juntas buscamos la Voluntad de Dios en reuniones comunitarias semanales donde cada una va dando luces para el caminar, desplegando sus dones y carismas personales al servicio de la Comunidad y apoyando con la oración y solidaria fraternidad a la que atraviesa tiempos difíciles, de purificación; se estimula el desarrollo personal con respeto y comprensión y se espera con paciencia y cariño, especialmente, a las hermanas en formación.

La Formación Inicial se recibe en un Noviciado en estrecho contacto con la Maestra de novicias, siendo más restringido el contacto con la Comunidad. Se imparten clases como parte de un programa de formación que pretende ir dando las herramientas necesarias para la vida de una Carmelita Descalza. Sigue, para toda la vida, la "formación permanente" que es tarea personal y comunitaria. Sin embargo, para nosotras, lo más importante es el contacto diario con la Palabra de Dios y con nuestros Santos del Carmelo. La diaria celebración de la Eucaristía es el centro de nuestra vida, fuente y culminación de cada día, lo que da sentido a nuestro quehacer y donde con Jesús renovamos nuestra Consagración al Padre y a los hombres, nuestros hermanos.

En cuanto a medios para sustentarnos, tenemos la venta de hostias y velas (principales "oficios" que desempeñan las hermanas) y en menor escala, otras cosas confeccionadas por nosotras, pero lo que más hemos experimentado es la Amorosa Mano Providente que jamás abandona a quien en Él confía. Hoy bendecimos a Dios por la vida que nos regala y por la maravillosa vocación a la que nos ha llamado.

 

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